Que no se levante, o que no se mantenga, le pasa a muchísimos más hombres de los que lo admiten, y casi siempre se resuelve. El Dr. Elías García García lo atiende con discreción para encontrar la causa y el tratamiento adecuado para ti.

Es la dificultad repetida para lograr o mantener la erección lo suficiente para tener relaciones satisfactorias. Un mal día lo tiene cualquiera, y eso no cuenta. Hablamos de disfunción cuando pasa de forma frecuente.
Hacen falta circulación, nervios, hormonas y cabeza tranquila. Si una de esas cuatro falla, se nota. Y casi nunca falla una sola.
Presión alta, colesterol, arterias que ya no llevan sangre como antes.
Diabetes y síndrome metabólico. Son causa frecuentísima y casi nadie las relaciona.
Testosterona baja u otras alteraciones hormonales que solo salen con un estudio.
Lesiones, cirugías previas o enfermedades que dañaron los nervios de la zona.
Estrés, miedo a fallar, depresión o una relación que va mal.
Cigarro, alcohol, sedentarismo y varios medicamentos que ni sospechas.
Y esto casi nadie lo dice: la disfunción eréctil suele ser el primer aviso de un problema de corazón o de diabetes. Las arterias del pene son más pequeñas, así que se tapan antes. Por eso conviene valorarse con un especialista en lugar de solo tomar una pastilla: a veces es la primera alerta de algo que vale la pena atender a tiempo.
Pasa, y cada vez más. La buena noticia: en jóvenes se resuelve bien. Detrás casi siempre hay estrés, miedo a fallar, cansancio acumulado, ciertos hábitos o algunas sustancias.

Casi todos llegan pensando en una pastilla. Hay bastante más, y lo que funciona depende de la causa, no de la publicidad.
Moverte, dejar el cigarro y controlar la diabetes o la presión. Suena aburrido; funciona.
Los inhibidores de la PDE5. Ayudan de verdad, pero van con receta y no son para todos.
Estimulan la circulación de la zona. Es una opción moderna y sin nada invasivo.
Tratamientos locales y dispositivos de vacío, para casos concretos.
Si hay ansiedad o problemas de pareja de por medio, esto cambia el resultado por completo.
Cuando nada más funcionó, es una solución definitiva y con muy buenos resultados.
Atención: las pastillas para la erección llevan receta por algo. Con ciertos medicamentos del corazón la combinación es peligrosa de verdad. No te automediques: el urólogo elige la opción segura para tu caso.
Sin sermones. Se busca la causa y de ahí sale el tratamiento.
Se habla con calma de lo que pasa. Sin juicios: lo que cuentas es la mejor pista que hay.
Laboratorio y, si hace falta, revisión hormonal o vascular. Medir en vez de suponer.
Se define si el origen es circulatorio, hormonal, nervioso, emocional o una mezcla. Tratar la causa es lo que separa una solución de un parche.
Se elige la combinación que va contigo, con expectativas realistas y sin venderte humo.
El plan se ajusta hasta que las cosas funcionen. Ese es el final del proceso, no la receta.
Otras consultas de salud sexual masculina: eyaculación precoz y vasectomía.

Salud sexual masculina con discreción y con método: encontrar la causa y resolverla, no despacharte con una receta.
Ambos están en Las Américas, a pocas cuadras uno del otro. Escribe por WhatsApp y te decimos dónde hay lugar más pronto.
Es la dificultad repetida para lograr o mantener la erección lo suficiente para tener relaciones satisfactorias. Un mal día no cuenta. Es común, sube con la edad, también les pasa a los jóvenes y casi siempre tiene tratamiento.
Físicas (circulación, diabetes, presión alta, testosterona baja, nervios dañados, ciertos medicamentos) o emocionales (estrés, ansiedad, depresión). Casi siempre se mezclan, y por eso encontrar la causa es todo.
En la mayoría de los casos, sí. Hay desde cambios de hábitos hasta medicamentos y terapias modernas. La diferencia la hace tratar la causa de fondo, no solo tapar el síntoma.
Pasa, y cada vez más seguido. Detrás suele haber estrés, ansiedad, hábitos o algunas sustancias. Responde muy bien al tratamiento correcto.
Sí, y es la parte que casi nadie sabe. Las arterias del pene son más pequeñas y se tapan antes que las del corazón, así que puede ser el primer aviso de un problema cardiaco o de diabetes.
Ayudan de verdad, pero llevan receta por algo: no le sirven a todos y con ciertos medicamentos del corazón la mezcla es peligrosa. Automedicarse aquí no es "ahorrarse la consulta", es arriesgarse.
Absolutamente. Es una de las consultas más frecuentes que hay y se atiende con discreción. Nadie va a poner cara rara.
Depende de la causa y del tratamiento que haga falta. Después de la valoración se te explica el plan con su costo, claro y por escrito. Puedes pedir información por WhatsApp.
En la mayoría de los casos hay solución, y llegar a consulta es la parte difícil. Agenda con el Dr. Elías García García: es confidencial y nadie te va a juzgar.